Empezamos por el proceso, no por la tecnología
Descubrir significa sentarse con quienes hacen el trabajo. El proceso documentado y el real difieren en casi cualquier organización, y en esa brecha suele esconderse la oportunidad: la hoja de cálculo que reconcilia dos sistemas, la bandeja de entrada que una persona clasifica a mano, el informe que se rehace desde cero cada lunes.
Cuantificamos lo que encontramos: cuántas veces al mes, cuánto dura cada una, cuánto cuesta el error cuando ocurre. Eso convierte un debate sobre estrategia de IA en aritmética, y la aritmética es lo que sobrevive al contacto con un director financiero.
